"Que con el tiempo adquiere sabor y olor más fuerte, mejorándose o estropeándose"
Uno no envejece, se vuelve rancio.
jueves, 28 de abril de 2016
miércoles, 27 de abril de 2016
La psicología y su relación con las nuevas tecnologías
Las
nuevas tecnologías digitales se están convirtiendo cada vez más en un punto
imprescindible para la convivencia humana. Con el desarrollo de estas
herramientas en los últimos 20 años podemos identificar como más personas
jóvenes se suman a esta gran comunidad, este desarrollo ha facilitado la vida
de sus usuarios en diversas formas, principalmente en la transmisión de
información.
El
internet ha puesto en las manos de los cibernautas una cantidad enorme de
fuentes de información tanto primaria como secundaria que ha permitido a esta
nueva generación a quienes se denomina “nativos digitales” por ser usuarios
relativamente jóvenes que manejan de forma fluida estas herramientas, superar
diferentes problemas que afectaban a los denominados “inmigrantes digitales”
quienes no nacieron dentro de la era digital pero utilizan estas nuevas
tecnologías (García Cortes, 2006)
La
relación de la gente a estas tecnologías se han vuelto cada vez más importante
debido a las numerosas ventajas que brinda a las personas llegando a que los
usuarios obligatoriamente necesiten de estas para su diario vivir. Esta
interacción dependiente exige a sus usuarios adaptarse a este nuevo medio
siendo las personas adultas quienes tienen más problemas con ello. Los más
jóvenes encuentran más sencilla esta adaptación, por lo que pueden disponer de
la información dentro de la red, por lo que están expuestos a información que
puede no ser acorde a su edad y que no cuenten con la veracidad que se ofrece.
Esto puede producir una saturación social que afecta a los jóvenes como es el
caso de la colonización del yo, en donde se adquieren múltiples y dispares
posibilidades del ser y llegar a una multifrenia que implica la existencia de
sensaciones y sentimientos contradictorios que pueden convertirse en una
aflicción para la persona. (Arenas, 2009)
El
desarrollo tecnológico se encuentra disponible en una forma cada vez más amplia
a las personas, convirtiéndose así en un puente cada vez más necesario en la
interacción humana, por lo cual la psicología ha hallado la forma en la que
pueda involucrarse dentro de este movimiento, usando estas tecnologías en
beneficio de la salud mental de las personas como es el caso de la atención
psicológica a distancia con la incorporación de diferentes tests que permite
almacenar tanto datos como el registro del tiempo de aplicación o las
ciberterapias donde el uso del teléfono o el internet facilita la intervención
terapéutica o para el acceso a recursos o información. (Solanes Puchol, 2007)
Podemos
ver como el uso de las tecnologías se han convertido herramientas poderosas al
momento de adquirir información o conocimientos, es por eso que su uso se ha
popularizado dentro del ambiente educativo como parte complementaria de la
construcción del saber estudiantil. A pesar de ello la mayoría de estudiantes
usan el computador principalmente como procesador de texto, mas no como fuente
de información. Existen ciertas condiciones que los usuarios deben cumplir para
hacer buen uso de ella.
Tanto psicólogos, profesores
como estudiantes necesitan adquirir competencias intelectuales, físicas y
sociales, dominio de emociones, control de relaciones interpersonales,
adquisición de autonomía, construcción de identidad, que les permitan también
interactuar con la información y así tener la capacidad de comprender y
transferir el conocimiento, esto formará una cultura investigadora y productiva
en el estudiante, desarrollando una autonomía elevada con una experticia en
ciertos contenidos. (Coll & Monereo, 2016)
El uso de estas
herramientas se encuentran determinadas por factores externos, como el acceso a
computadoras, banda ancha, el conocimiento para utilizar correctamente estas
tecnologías y el uso adecuado de sitios web, con el objetivo que las personas
saquen un provecho de esta experiencia. En el caso de la psicología y sus
diferentes instrumentos vinculados con la tecnología podemos ver a estos como
barreras que no existen en un proceso presencial, las cuales el profesional debe
tener en cuenta si desea aplicarla. (Muñoz, 2006)
Muchos profesionales no
están de acuerdo en el uso de estas técnicas novedosas que de cierta forma no
se compara con un tratamiento cara a cara, sin embargo los beneficios que estas
tecnologías puedan significar para sectores específicos de la población como
personas con dificultad de movilidad, o una disponibilidad de tiempo limitada
representan una alternativa que no se debe pasar por alto. Considerando que el
fin de un tratamiento psicológico es el de promover un desarrollo personal
adecuado, se debe mejorar la adaptación a estos nuevos medio con este mismo
objetivo, puesto que no solo es una herramienta investigativa poderosa, sino
que se ha convertido en una herramienta vinculatoria para cada vez más
personas, especialmente en una población joven.
Por
otro lado, el desarrollo y uso de las herramientas tecnológicas en Psicología es hasta el momento muy
minoritario en áreas como la evaluación y la intervención. Por ejemplo, los
tests desarrollados y validados en un formato puramente multimedia son aún
pocos y no muy solicitados. En la misma línea, el uso de la realidad virtual y
otras herramientas tecnológicas para la terapia psicológica siguen teniendo un
uso mínimo, quizás porque no se demande, quizás porque no lo ofertemos. La
Psicología tiene frente a sí un gran reto en cuanto a la implantación
normalizada de las tecnologías, pero estoy convencido de que algún día lo que
es ahora excepcional llegará a ser cotidiano. (Ramos, 2013)
En
los últimos años se plantea cada vez con más fuerza la necesidad de contar con
tratamientos eficaces, pero también eficientes, incluyendo cuestiones tan
relevantes como el rango de aplicabilidad de un tratamiento, el grado en que
los pacientes lo aceptan, la capacidad y disponibilidad de profesionales
cualificados, o la relación coste-beneficio. Por lo que respecta a los
trastornos de ansiedad, actualmente existen técnicas de intervención
psicológica con una elevada eficacia, pero profundizar aún más en su eficiencia
sigue siendo un reto pendiente. Las Tecnologías de la Información y
Comunicación (TICs) pueden ser de gran utilidad para dispensar y mejorar la
aplicación de servicios terapéuticos, permitiendo profundizar en el eje de la
efectividad y potenciando el poder llegar a todos los que lo necesiten. Las
tecnologías utilizadas incluyen, fundamentalmente, realidad virtual, realidad
aumentada, Internet o los dispositivos móviles (Ramos, 2013)
Bibliografía
Arenas,
C. (2009). La investigación, la tecnología y la psicología, opuestos,
complementarios o integrados . Revista IIPSI, 239-245.
Baños, R., Guillen, V., García-Palacios, A., Quero,
S., & Botella, C. (2012). LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS EN EL TRATAMIENTO DE LOS
TRASTORNOS DE ANSIEDAD. Informació psicològica, 102, 28-46.
Coll, C., & Monereo, C. (2016). Psicología de
la educación virtual. Madrid: MORATA.
García Cortes, H. (2006). Internet, Sociedad y
Psicología. Boletín electrónico de investigación de la Asocialción
Oaxaqueña de Psicología, 125-126.
Muñoz, M. (2006). Uso de Tecnologías de la
Información y Comunicación en Estudiantes de Psicología. Chile.
Ramos, R. (11 de octubre de 2013). Las nuevas
tecnologías aplicadas a la Psicología. (Infocop, Entrevistador)
Solanes Puchol, A. (2007). Aportaciones de la
psicología a la incorporación de las nuevas tecnologías en diferentes ámbitos
de la vida cotidiana. Revista de la Facultad de Ciencias Sociales y
Jurídicas de Elche, 235-237.
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